jueves, 26 de mayo de 2011

Lauma

Amistad. Las hay de muchos tipos, verdadera, de conveniencia, fugaz, íntima... Hay amistades que te llenan y otras que no, otras que se convierten en historias de amor y otras en simple roce. Unas acaban bien, otras mal y otras simplemente no lo hacen. Pero, sin lugar a dudas, las mejores y las que mayores alegrías te dan son las que te llenan. Aquellas que pase lo que pase sabes que perdurarán. 
Esos amigos son los que estarán en los mejores y peores momentos, para reírse contigo y de ti, para enfadarse cuando no haces lo que debes o para levantarte cuando te la pegas. Y todo esto sin pedir nada a cambio. Los que, aunque paséis un tiempo sin hablar, cuando volvéis a hacerlo es como si hubierais hablado la noche anterior. Y por muy lejos que viváis la relación en vez de desaparecer sale reforzada. Con quienes nos tiramos horas hablando y haciendo tonterías, incluso viendo la tele sin decir nada, porque el tenerlos al otro lado de la línea es suficiente para sentir que están cerca. Acaban por convertirse en asiduos a tu casa, de tus cenas familiares, incluso de tus viajes. Compartes con ellos las fechas más importantes y, además, es algo que te hace especial ilusión. A quienes anhelas ver como a lo que más. Y por quienes estás dispuesto a hacer lo que haga falta sin pensarlo dos veces. Los culpables de que hagas los mayores ridículos de tu vida, a la vez que te hacen reír como nadie. Los que te conocen a la perfección, que saben qué decir en el momento exacto y con el tono exacto. Tanto que se terminan por convertir en tu equilibrio
Esas amistades no se buscan, simplemente aparecen "plof" y te hacen la persona más afortunada del mundo. Porque la familia no se elige, pero los amigos sí y son los que se acaban convirtiendo en tu familia. Y, sin duda, la elección que hice el día que te escogí fue de las mejores que he hecho. Porque tú para mi eres todo eso y más.


martes, 17 de mayo de 2011

¡Porque sí!

Un día más y un día menos. Paradojas de la vida. Hoy estás arriba y mañana abajo. ¿Por qué? Puede que lleve demasiado tiempo buscando una respuesta acertada a esa pregunta. Pero hoy, al fin, he llegado a la conclusión de que la respuesta es lo de menos. ¿Qué más da? Ocurre y punto. Como me decía alguien muy importante para mí y a quien nunca hice caso hasta hoy: hay que vivir la vida al máximo, disfrutar de cada instante, saborear todo y no preocuparse de si el buen momento en el que estás puede acabar, porque acabará, pero eso solo será el preludio de uno mucho mejor¡VIVA LA VIDA!

sábado, 14 de mayo de 2011

NUESTRA MAGIA

Hoy es uno de esos días en los que uno se pone a pensar. Y piensas en todo lo que ha pasado en los últimos días, incluso meses, y en lo que tiene que venir. Pensando en el pasado me he dado cuenta de que mis últimos 3 meses han sido una vorágine de sentimientos enfrentados unos a otros en una lucha por ver cual debía alzarse con el triunfo. Esto me ha hecho tener continuas subidas y bajadas, como si fuera una montaña rusa de la que no puedes bajarte cuando termina el viaje.

Pensaba que eso había terminado por fin hace un tiempo, pero hoy me he dado cuenta de que somos personas, y eso, nos hace ser débiles por naturaleza. Lo peor de todo de nuestra condición es lo expuestos que estamos a los sentimientos de otros sujetos, que pueden hacernos sentir la persona más afortunada del mundo o, por el contrario, la más desgraciada, pero sin los que somos incapaces de vivir.

Necesitamos sentirnos queridos, amados, deseados, incluso odiados o envidiados. Tenemos un grado de dependencia demasiado alto para poder ser felices completamente. Siempre queremos más y más, nos empeñamos en buscar cosas que simplemente no existen. Pero somos soberbios y cabezones, y ese es el problema. No nos conformamos con nada. Queremos más amor, más riqueza, más amigos… Esto provoca que no paremos de darnos hostias contra el suelo cuando algo no sale como esperabas o habías imaginado. Unas son más fuertes, otras menos, pero con decir el tópico “de las hostias se aprende” parece que nos reconfortemos. Si amigo, se aprende, pero ¿y si no hiciera falta pegártela para aprender?, ¿y si solo con conformarte con lo que tienes y ser feliz sobrara?

IMPOSIBLE, SOMOS HUMANOS, AMBICIOSOS, EFÍMEROS Y SENTIMENTALES Y, EN EL FONDO, ESA ES NUESTRA MAGIA.